Masivas movilizaciones en Chile por la migración
Desde hace algunas semanas, en Chile se han generado masivas movilizaciones en favor de los derechos de los migrantes vulnerables que viven en el país. Más de 200 mil personas marcharon por la Alameda indignadas por el trato que se da a los migrantes, clamando por la apertura hacia la diversidad cultural. El movimiento surgió a partir de la constatación de una serie de sucesos visibilizados por los medios de comunicación, que alertaron a la población y desataron su sed de justicia. La discriminación, estigmatización e indiferencia hacia los hermanos y vecinos de Chile son conceptos que este movimiento quiere dejar atrás. Sus voceros dicen que no descansarán hasta ver convertidas sus propuestas en políticas, y seguirán alzando sus pancartas que exigen “un Chile abierto y plural”.
Los líderes de este movimiento aseguran que generar esta masiva respuesta no ha sido fácil. Pues los medios de comunicación seguían sacando al aire reportajes y notas mostrando la parte oscura y sesgada del proceso migratorio. Por eso, el movimiento creyó necesario como primer paso hacer una campaña de sensibilización en los canales de televisión, las radios y la prensa escrita para convencer, desde la razón y el corazón, que no podía ser ése el modo de “crear realidad” acerca de esa población. Sorprendentemente, la acogida fue inmediata y la creatividad de los medios se hizo notar.
Las propagandas y videos en Youtube del movimiento han sido comentario obligado en todas las sobremesas, y tema habitual en la conversación entre vecinos. Días atrás, famoso fue el titular del diario El Mercurio, que decía: “Bienvenidos migrantes, Chile es un mejor país con ustedes”, y el del popular periódico La Cuarta, que en su estilo tituló “Choreados con la discriminación”. Así también, los periódicos locales se atrevieron a incluir un resumen de noticias en creole para los migrantes de Haití, que se agotaron en todas las esquinas.
Contagiados por la popularidad del movimiento, los programas de radio y televisión han empezado a contratar animadores, actores y presentadores de diferentes países, con lo que están cambiando no sólo el rostro de la televisión, sino que también de nuestros referentes. Los lápices ahora también han empezado a llamarse bolis o esferos, los chilenos se han ido dando cuenta de que la cumbia no es una sola y que la bachata o el ballenato también lo llevan en la sangre. Los clásicos asados ahora también terminan en baile, y el pisco, tan chileno como peruano, es clara muestra de que se puede convivir fraternalmente en el país. De a poco se han ido incorporando nuevas palabras, actitudes y modismos, enriqueciendo la cultura.
El siguiente paso fundamental para el éxito de este movimiento ha sido la voluntad política, que presionada por el movimiento ciudadano popular consiguió cambiar la ley de extranjería que regía las migraciones desde 1975, generando una propuesta integral hacia la inclusión. Le siguieron marchas para testificar y exigir cambios, lo que ha ayudado a los legisladores a no quedarse dormidos, para que con urgencia reformen la legislación. Los políticos vieron en este movimiento una oportunidad para mejorar su imagen y la del país, lo que al parecer está dando resultados: las encuestas de percepción dicen que hoy Chile es un mejor país para todos los que viven en él.
Las estadísticas confirmaron también el cambio de la percepción de los ciudadanos hacia la realidad migrante, con un notorio aumento por el valor y aceptación de la diversidad en la sociedad. Los migrantes en Chile han empezado a conseguir mejores empleos, y ya no es problema el color de piel, el acento o la forma de vestir.
Chile ha ido creciendo en diversidad, y a pesar de ser un país situado en el fin del mundo, ha bajado sus fronteras naturales, percatándose del valor de construir solidariamente una sociedad inclusiva, de más reconocimiento entre todos y menos abusos de poder. El rechazo a los migrantes y a toda minoría social, cultural, étnica o sexual gracias a este movimiento, es hoy mal visto. Con todos estos cambios el país se ha ido convirtiendo en referente en la convivencia pacífica de la región… y sin haberlo buscado…
Los que quieren seguir leyendo para saber qué está pasando con este movimiento, les contamos que esta transformación se empieza a forjar hoy, que es nuestra ilusión y que llena todos nuestros ideales. Las marchas por la educación nos hacen reflexionar y pensar en un mejor país para todos, que acoge, respeta, valora la diversidad y es capaz de cambiar por otros. Sabemos que esta nueva mirada está penetrando nuestra cultura, y si bien los cambios no son tan inmediatos, sí creemos que se pueden generar, pero es una responsabilidad de todos. Ya lo sabemos, hoy por las personas migrantes vale la pena movilizarse.
* Verónica es socióloga de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y cursa actualmente un doctorado en Migraciones Internacionales en la Universidad Pontificia Comillas. Es coordinadora del área de ciudadanía global en el Servicio Jesuita a Migrantes.

4 comentarios
y cuando fue esa marcha tan espectacular? quienes son los nuevos rostros extranjeros de radio y tv? bolis o esferos? siento que me están haciendo creer que estoy en otro país. Agradeceré información más explícita, fechas, nombres, etc.
Un fuerte abrazo, con gran admiración por este trabajo anónimo que hacen por construir, no un país más acogedor, sino una verdadera democracia en el mundo globalizado.
Muy interesante conocer este proceso generado en Chile!
Este artículo vive en un mudo paralelo. Nunca ha ocurrido una marcha de migrantes de 200 mil personas (de hecho en la foto aparecen banderas chilenas, comunistas y una mapuche!).
Además, una búsqueda por los periódicos citados, no dan cuenta de esas noticias. Menos ocurrió que dichos medios distribuyeran noticias en creole.
Felicitaciones por la creatividad de este artículo que raya en realismo mágico