El territorio

el-territorio

El territorio es espacio infinito…

Es todo lo que Dios abraza con sus eternas manos de amor.

Es, simplemente, Creación.

Creación del Padre.

Queremos mirar ese territorio. Ese territorio donde se juega, se ríe, se goza; donde se ama locamente y se llora de felicidad.

Ese espacio donde también se sufre, se duele, se margina, se excluye y se explota hasta más no poder.

Queremos mirar este territorio. Esta tierra que habitamos. Observarla con ojos desprejuiciados y amorosos, pero también alertas y expectantes.

Ojos que, anclados en Jesús, y al modo de Ignacio, buscan su presencia en todas las cosas. Porque nada, ni nadie, le es ajeno ni se queda fuera de su llamado.

Territorio Abierto quiere hacer este ejercicio. Mirar el mundo desde nuestra realidad de enamorados de Jesucristo, apasionados por el Reino y deseosos de servir a la humanidad.

Queremos reflexionar, denunciar, gritar, inquietarnos, conmovernos…queremos dar cuenta de lo que pasa hoy en este territorio que nos interpela y que nos dice que no podemos callar.

Como jesuitas en formación y como laicos cercanos a la espiritualidad ignaciana, queremos ofrecer una mirada que dé cuenta de nuestras alegrías y preocupaciones, de lo que nos conmueve y nos causa impotencia. Queremos volcarnos, también desde la reflexión, a este mundo que amamos, a este espacio donde Él nos llama a seguirlo y anunciarlo… a la mayor gloria de Dios.