Incendio en la cárcel

Murieron quemados los hombres encerrados.
Murieron encerrados porque habían robado.
Y habían robado porque tenían un vacío en el alma.
Lo tenían desde la infancia cuando sólo vieron golpes,
y hambre, e insultos que mataban el alma.

Necesitamos mejores cárceles dicen algunos.
Necesitamos más cárceles y más seguras.

Señores míos, necesitamos que haya trabajo y buenas escuelas.
No necesitamos aviones ni tanques ni submarinos
Para seguir matando.
No queremos que el cobre se destine a nuevos armamentos.
Que los ricos y poderosos renuncien a sus fiestas exclusivas,
Y colaboren para empezar la fiesta de los pobres.
Ellos no piden muchos lujos.
Sólo quieren casas, escuelas, becas, trabajo.

Para no tener que encerrar a la gente. Para no enviarla al Purgatorio.
Basta un descuido y encuentran un Infierno.
Para no tener que ver tanta lágrima, tanta muerte, tanto dolor.
¿Quién va a consolar a la viuda y al huérfano, a la madre y el hermano?

Artículos relacionados

Importante: Recuerda que, al comentar una columna, aceptas las reglas y directrices de nuestro blog. Todos los comentarios serán sometidos a moderación por parte del equipo editorial.