Reverencia al Espíritu Santo

Espíritu amable y verdadero,

que trabajas con el calor del afecto

-humilde instrumento de servicio-

las cosas necesitadas de amor.

Como una brasa encendida que perdura,

quemas las entrañas de este mundo.

Nada controlas, ni dominas;

no quieres mi vana perfección, sino el Fuego.

Tus pensamientos son una paciente caricia

que nos acompaña para el riesgo del camino.

Mientras el eco de tu fragancia nos empuja y arroba

hacia el lugar de una ofrenda acorde y fecunda.

Jesuita argentino. Estudia Teología en la Pontificia Universidad Católica de Chile y forma parte del equipo de Vocaciones Jesuitas.

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